
La
iglesia
de San Martín de Laspra es una obra arquitectónica
de finales del s. XVIII. En uno de sus muros conserva una ventana
prerrománica, geminada y enmarcada por pequeñas pilastras.
El templo actual es consecuencia de una reforma en el siglo XVIII.
Destaca su torre, una de las más notables entre los ejemplos
rurales asturianos. El retablo mayor (finales del siglo XVIII) es
de un estilo de transición del barroco al clasicismo académico,
está consagrado a San Martín.
En San Adriano existe una capilla que aún conserva su escudo
cristecense. En Naveces, la iglesia de San Román (s. XVIII)
con una torre cuadrada, que continúa las construcciones típicas
de la costa asturiana blasonada y amplio cuerpo lateral.
La Capilla del Cristo (s. XVIII), en las Bárzanas, que destaca,
sobre todo, por su maciza torre. A poca distancia, en Quiloño,
la iglesia de San Miguel con espadaña, también del
siglo XVIII.
En
Pillarno se encuentra la Iglesia de San Cipriano, en la que se conserva
una ventana prerrománica y la capilla de San Pedro, del siglo
XVII. En este mismo lugar está la Gruta de Arbedales, descubierta
en 1963. Se trata de una impresionante formación geológica
natural de estalactitas y estalagmitas, auténtica maravilla
de la naturaleza a lo que contribuye un adecuado juego de luces
y sombras. La sala principal tiene unos 35 metros de anchura por
50 de fondo y una aktura de 14 a 19.

En
el pueblo de Arnao es digna de mención "La Casona",
edificio residencial de mayor envergadura del concejo, con capilla
adosada (finales XIX, principios XX), emplazada en un promontorio
junto al mar. Este edificio posee unas fabulosas vistas al mar así
como una pequeña cala propia, la playa de El Pedrero. Esta
edificación se encuentra abandonada y actualmente se estudia
por parte de algunos empresarios su remodelación para el
uso hostelero-turístico.
Por
último, sería incompleta la visita a este concejo
sino se acercan a ver el Museo de Anclas de Philippe Cousteau, al
aire libre, situado en la Peñona de Salinas, pequeña
ciudad jardín con hermosas fincas y calles bordeadas de árboles.
El Museo de Anclas en el que podremos contemplar una variada conlección
de anclas ya retiradas nos permite además contemplar una
hermosa panorámica de la costa castrillonense desde su mirador.
También podremos recorrer un hermoso paseo marítimo
a lo largo de la playa de Salinas que finaliza su recorrido en el
Museo de Anclas.
|