Mientras
que este sale, se echará en las pipas o toneles dejando el
agujero de estos abierto para facilitar la fermentación tumultuosa
que es muy importante en la elaboración de la sidra. En seis
o siete días de la mayá es la salida de la llagará
(cantidad de magaya prensada de una vez) dándose por acabada
la extracción del mosto.
Llegados aquí y cuando los toneles estén llenos, se
taparán y se dejarán fermentar.
Entre medio se mirará que no cojan aire los toneles y si esto
fuera, se rellenarían.
Después se trasegará, es decir se le quitarán
los restos de la fermantación, separándolos de la sidra.
A los dos o tres meses de la llagará ya puede probarse para
ver si esta buena.
Aqui está la esperada espicha. Despúes de cinco o seis
meses(de la llagará,se entiende) la sidra ya esta lista para
consumir.
Entonces se sacará la sidra, se embotellará y se corchará
dando el proceso por terminado.
En la elaboración industrial de hoy en día, este proceso
es mas corto (se controla la temperatura, pipas y toneles suelen ser
de fibra,controles técnicos,etc.) |